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5 indirectas para quien te hace sentir culpable por poner un límite

Foto del escritor: Lidiuba
Lidiuba
hace 14 horas
1 min de lectura

¿Pones un límite y de repente el drama eres tú? Eso tiene nombre, y no es casualidad: se llama DARVO, y es el manual favorito de quien no sabe perder una discusión.


DARVO significa negar, atacar, y voltear los roles de víctima y agresor. Primero niega lo que hizo. Después te ataca por mencionarlo. Y termina actuando como si la víctima fuera él.


Funciona porque te confunde. Empiezas la conversación segura de lo que viste, y la terminas pidiendo disculpas por haberlo dicho.


Así que aquí van 5 indirectas para cuando alguien te intente voltear la historia:

  1. No, no estoy exagerando. Estoy describiendo exactamente lo que pasó.

  2. Qué curioso que ahora el problema sea yo, cuando empezaste tú.

  3. Llorar no borra lo que dijiste.

  4. Si poner un límite te ofende, imagina lo que me ofendió a mí que lo cruzaras.

  5. No vine a pelear. Vine a decir hasta aquí, y no pienso repetirlo.


Si tienes que convencerte de que exageras cada vez que pones un límite, no es tu culpa. Es la táctica funcionando.

La herramienta

Cuando sientas que la conversación se está volteando contra ti, usa el disco rayado: repite el hecho original sin agregar nada nuevo. "Estamos hablando de lo que tú hiciste." Repítelo las veces que haga falta, sin entrar a defenderte de acusaciones nuevas.


¿Cuál de estas le mandarías a alguien hoy? Etiqueta a la persona que necesita leer la número 2.

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